Mapa ilustrado de fantasía: Los Ocho Velos de Ale Lugilde

El mapa ilustrado de fantasía de Los Ocho Velos, la novela de Ale Lugilde, ha sido uno de esos proyectos en los que cartografía e ilustración editorial tienen que trabajar juntas. El encargo llegó de la mano de Esencia, sello editorial de Grupo Planeta, con el objetivo de convertir el mundo de Valcam en una imagen que pudiera formar parte de la propia experiencia de lectura. La novela puede conocerse también a través de su ficha oficial en Planeta de Libros. Los Ocho Velos en Planeta de Libros

Ale Lugilde, conocida en redes como Simbeli (@simbeli_), es una creadora de contenido gallega con más de medio millón de seguidores en Instagram. Divertida, cercana y con una imaginación enorme, esa capacidad para inventar situaciones y universos está también detrás de Valcam.

Mi trabajo consistía en transformar parte de ese mundo escrito en un mapa: interpretar lugares, jerarquías, distancias y elementos narrativos y convertirlos en una ilustración que pareciese pertenecer a Valcam desde el primer momento.

Mapa ilustrado de fantasía: Los Ocho Velos de Ale Lugilde

El proyecto de ilustración: representar el mundo de Valcam

Crear un mapa para una novela de fantasía no consiste simplemente en dibujar montañas, bosques y ciudades sobre una superficie. Antes de empezar hay que entender qué papel tiene cada lugar dentro de la historia y, sobre todo, qué necesita conocer el lector en ese momento.

En Los Ocho Velos, Valcam debía tener una identidad propia.

El mapa se concibió en blanco y negro y para ocupar una única página del libro, por lo que había que concentrar bastante información sin convertir el resultado en una masa difícil de interpretar.

Ese condicionante es importante. Cuando un mapa se imprime dentro de una novela, el espacio disponible es limitado y los detalles tienen que sobrevivir a la reducción. Una montaña, una ciudad o un pequeño edificio deben seguir funcionando gráficamente incluso cuando el lector no está observando el mapa ampliado en una pantalla.

Es una de las cuestiones que tengo especialmente en cuenta cuando trabajo en la ilustración de mapas para novelas y libros. Ilustración de mapas para novelas y libros de Pablo Uría El mapa tiene que funcionar como ilustración, pero también como una pieza editorial real que será impresa a un tamaño determinado.

En este caso quería además que el conjunto tuviese un carácter elegante y evitar que pareciese un mapa genérico de fantasía.

Parte de esa personalidad se construyó mediante la decoración exterior y un marco formado por espinos entrelazados, junto a elementos visuales relacionados directamente con el universo de la novela.

Mapa ilustrado de fantasía: Los Ocho Velos de Ale Lugilde

El proceso creativo de un mapa ilustrado de fantasía

Una de las partes más interesantes de trabajar como ilustrador de mapas es que el dibujo empieza bastante antes de dibujar.

En este caso, Ale me facilitó un mapa aproximado de Valcam que servía como punto de partida. En él ya estaban planteadas las principales localizaciones, la distribución general del territorio y algunos de los elementos que debían aparecer en la versión definitiva.

Mi trabajo no consistía, por tanto, en inventar una geografía nueva, sino en interpretar ese esquema y transformarlo en un mapa ilustrado preparado para formar parte de una novela.

A partir de esa referencia fui reorganizando visualmente la información, definiendo el aspecto de ciudades, pueblos, bosques, montañas y construcciones, y estableciendo una jerarquía para que el lector pudiera comprender el territorio de un vistazo sin perder el carácter narrativo del conjunto.

El briefing incluía además indicaciones muy concretas. En Port Fenlow debía aparecer una ermita blanca; Ashridge necesitaba su molino; en Lindhafen tenía que existir una zona afectada por un incendio. También había santuarios, una cabaña oculta en el bosque y un campamento situado cerca de un lago.

Pero no todos los elementos debían identificarse.

Algunos lugares son importantes precisamente por lo que representan dentro de la novela y debían aparecer en el mapa sin nombre. Eso introduce una cuestión que me parece especialmente interesante: un mapa para una novela no tiene por qué explicarlo todo.

Revisiones hasta encontrar el lenguaje adecuado

El mapa de Valcam fue evolucionando durante el proceso.

Como ocurre habitualmente en ilustración editorial, los primeros planteamientos permiten encontrar la dirección visual y después comienza un diálogo entre dibujo, historia, autora y editorial.

Algunos de los elementos decorativos previstos inicialmente terminaron desapareciendo y otros fueron sustituidos porque no transmitían exactamente el tono que necesitaba Los Ocho Velos.

Se revisaron símbolos, elementos ornamentales y pequeños detalles hasta conseguir que todo pareciese pertenecer al mismo universo.

Para mí, estas revisiones forman parte natural del proceso de trabajar como ilustrador editorial. Cuando realizo una ilustración para una novela no intento imponer una imagen sobre el texto, sino encontrar la imagen que ese libro necesita.

Blanco y negro: cuando la limitación se convierte en lenguaje

Trabajar en blanco y negro condiciona bastante la construcción de un mapa ilustrado de fantasía.

No puedes utilizar el color para separar territorios o establecer diferentes niveles de información. Todo depende del dibujo, el contraste, la densidad de los elementos, los espacios vacíos y la relación entre blancos y negros.

Eso obliga también a simplificar.

Una zona de bosque debe entenderse como bosque sin convertirse en centenares de árboles idénticos. Una cordillera necesita volumen sin dominar toda la composición. Las construcciones tienen que diferenciarse utilizando muy pocos recursos gráficos.

Precisamente esa limitación ayuda a conseguir algo que me interesa especialmente en los mapas para novelas: que el resultado conserve la sensación de haber sido dibujado específicamente para ese mundo.

No buscaba crear una cartografía técnica de Valcam, sino una pieza de ilustración narrativa.

El mapa de Valcam más allá de las páginas del libro

Hay otro detalle de este proyecto que me parece especialmente interesante.

El mapa no se ha quedado únicamente dentro de la edición de Los Ocho Velos. Ale también lo ha incorporado a la web oficial de la novela, dentro de su espacio dedicado a la cartografía y al mundo de Valcam.

Allí puede verse el mapa completo y aparece acreditado.

Eso convierte la ilustración en algo más que un complemento de las páginas del libro.

El mapa pasa a formar parte de la identidad visual del mundo creado por Ale Lugilde y permite que los lectores puedan volver a él fuera de la novela, explorar el territorio y relacionarlo con los lugares que van descubriendo durante la lectura.

Mapa ilustrado de fantasía: Los Ocho Velos de Ale Lugilde - Pablo Uria Ilustrador

El valor de la ilustración editorial en los libros

La ilustración editorial puede cumplir muchas funciones dentro de una publicación.

A veces ayuda a explicar. Otras veces crea atmósfera. Puede presentar un personaje, visualizar un objeto importante o permitir que el lector comprenda mejor la dimensión de un escenario.

Los mapas ilustrados tienen además una particularidad: ayudan a ordenar mentalmente mundos que solo existen en la imaginación.

Esto resulta especialmente útil en novelas de fantasía, pero también en ciencia ficción, novela histórica, aventura o cualquier historia en la que los desplazamientos y las relaciones entre diferentes localizaciones tengan importancia.

Un buen mapa no debería limitarse a responder dónde está cada lugar.

También debería explicar visualmente qué clase de mundo estamos recorriendo.

Ahí es donde el trabajo de un ilustrador editorial y el de un cartógrafo convencional empiezan a separarse. El objetivo ya no es únicamente representar correctamente un territorio, sino hacerlo coherente con la voz, el género y la atmósfera de la obra.

Trabajar con un ilustrador editorial especializado en mapas

Cuando una editorial o un autor necesita un mapa para una novela, disponer de una referencia geográfica es solamente el punto de partida.

Como ilustrador especializado en mapas para novelas, mi trabajo consiste en transformar esa información en una pieza visual preparada para formar parte de una publicación.

Eso implica decidir qué información debe destacar, simplificar aquello que puede generar ruido, establecer jerarquías visuales, crear elementos propios del mundo y adaptar el resultado al tamaño real al que será impreso.

Cada proyecto necesita una solución diferente.

No debería tener el mismo lenguaje visual el mapa de una novela de fantasía oscura que uno destinado a una aventura infantil, una novela histórica o una historia de ciencia ficción.

Por eso intento que cada mapa se construya desde el universo del libro y no desde una plantilla previa.

En mi sección de mapas ilustrados para novelas y libros pueden verse otros ejemplos realizados para diferentes autores, géneros y editoriales.

Preguntas frecuentes sobre mapas e ilustración editorial

¿Qué hace un ilustrador de mapas para una novela?

Un ilustrador de mapas interpreta el mundo creado por el autor y lo convierte en una representación visual adecuada para el libro. No se limita a situar lugares: organiza la información, establece jerarquías, define un estilo gráfico y adapta el nivel de detalle al género, formato y tamaño final de publicación.

¿Para qué sirve un mapa ilustrado en una novela de fantasía?

Un mapa ilustrado de fantasía ayuda al lector a comprender cómo se relacionan territorios, ciudades y escenarios mientras avanza la historia. Además de orientar, puede transmitir la personalidad del mundo y reforzar su atmósfera. En determinadas novelas, el mapa termina convirtiéndose en una extensión visual del propio universo narrativo.

¿Qué información necesita un ilustrador para crear un mapa?

Lo ideal es disponer de un esquema inicial con las principales localizaciones, relaciones geográficas y lugares relevantes para la historia. También resulta útil conocer el género, el tono visual buscado, el tamaño de impresión y qué elementos deben mostrarse o permanecer ocultos para evitar revelar información de la trama.

¿Se puede crear un mapa aunque el autor solo tenga un boceto sencillo?

Sí. Un plano dibujado a mano, un esquema o incluso una descripción detallada pueden servir como punto de partida. Parte del trabajo del ilustrador consiste precisamente en ordenar esa información y convertirla en una composición coherente, legible y visualmente integrada con el universo de la novela.

Un mapa ilustrado de fantasía que forma parte de la historia

El mapa ilustrado de fantasía de Los Ocho Velos fue concebido para cumplir una función muy concreta: permitir que Valcam pudiera existir también fuera de las palabras.

El proyecto realizado para Ale Lugilde y Esencia es un buen ejemplo de lo que más me interesa de la ilustración editorial: tomar una idea creada por otra persona, entender sus reglas y encontrar una forma visual de hacerla tangible sin quitarle misterio.

El mapa ya forma parte del libro y también del universo de Los Ocho Velos en su web oficial.

Y ahora Valcam tiene, además de una historia, su propia geografía.

Si estás desarrollando una novela, un libro o un proyecto editorial y necesitas un mapa ilustrado o una ilustración narrativa, puedes ponerte en contacto conmigo y contarme tu proyecto.